El calzado ideal para personas con diabetes debe evitar rozaduras, presión excesiva y lesiones. Las características esenciales son: punta amplia, suela amortiguada, plantillas suaves, material flexible, sin costuras internas, y ajuste seguro sin apretar. Usar el calzado adecuado reduce significativamente el riesgo de úlceras y pie diabético.
¿Por qué el calzado es tan importante en personas con diabetes?
Porque la neuropatía y la mala circulación hacen que cualquier herida, por mínima que sea, pueda complicarse.
El zapato correcto protege, distribuye la presión y previene lastimaduras.
Características esenciales del calzado para personas con diabetes
1. Punta ancha y espaciosa
Permite mover los dedos sin fricción.
Ayuda a evitar callos, ampollas y uñas encarnadas.
- Material suave y flexible
Cuero blando, malla o materiales que se adapten al pie sin generar presión.
- Cero costuras internas
Las costuras pueden rozar la piel y generar heridas que pasan desapercibidas.
- Suela amortiguada y antideslizante
- Reduce impacto en cada paso
- Mejora la estabilidad
- Previene caídas
- Disminuye la presión plantar
- Plantilla ortopédica o acolchada
Especialmente si ya hay deformidades o puntos de presión.
- Ajuste seguro pero sin apretar
Con velcro, agujetas o cierres que permitan un ajuste personalizado.
- Talón firme pero acolchado
Ayuda a mantener la alineación del pie y evita rozaduras.
- Altura adecuada
Evitar tacones.
Lo ideal es una mínima elevación para soporte.
Recomendaciones adicionales
- Revisar el interior del zapato antes de usarlo (objetos, costuras, arrugas).
- Cambiar calcetas diariamente.
- Evitar calcetines con costuras gruesas.
- Nunca caminar descalzo, ni dentro de casa.
- Sustituir el calzado cuando se deforman o pierden amortiguación.
¿Cuándo considerar calzado terapéutico?
Cuando existe:
- Pie diabético previo
- Neuropatía avanzada
- Úlceras recurrentes
- Deformidades como dedos en martillo
- Amputaciones parciales
Este tipo de calzado es diseñado para redistribuir completamente la presión y proteger zonas vulnerables.
El calzado adecuado es una de las herramientas más efectivas para prevenir lesiones en personas con diabetes. Elegir el par correcto puede marcar la diferencia entre un pie sano y una complicación grave.
